Anonimato y N mínimo
Qué garantiza el producto sobre las respuestas, cómo funciona el umbral de confidencialidad, y por qué a veces un resultado no se puede ver.
El anonimato de Censuma no es una opción de configuración que se pueda apagar. Son dos mecanismos distintos, y conviene no confundirlos porque protegen cosas distintas.
Uno: la respuesta no está atada a la persona
Quién respondió y qué respondió se guardan sin ninguna relación entre sí. No es un permiso denegado ni un dato oculto detrás de un rol: el vínculo no existe en la base.
Eso significa que el producto puede decirte que Juan ya respondió —lo necesitás para perseguir la participación— y no puede decirte, ni a vos ni a nosotros, qué contestó. La fecha de respuesta se guarda además sin hora, para que las dos puntas tampoco se puedan volver a unir por el orden en que fueron llegando.
Esto es previo a todo lo demás y no depende del umbral: aunque un estudio tenga diez mil respuestas, sigue sin haber forma de recuperar la boleta de una persona.
Dos: el umbral de confidencialidad
El segundo mecanismo protege los grupos chicos. Un resultado de tres personas es técnicamente anónimo y prácticamente no lo es: si sabés quiénes son los tres, ya sabés bastante.
El umbral de confidencialidad (también «N mínimo») es la cantidad de respuestas que un grupo necesita para que sus resultados se puedan publicar. Es un número por organización.
Quién lo fija y cuándo empieza a regir
Lo fija el titular de la cuenta, y lo ven todos: hace falta verlo para entender por qué algo no se muestra.
Cada estudio congela el umbral que estaba vigente cuando se creó. Subirlo o bajarlo hoy no reescribe nada hacia atrás — rige para los estudios que se creen de acá en adelante. Es lo que hace que un resultado publicado el año pasado no cambie de estado por una decisión administrativa de este año.
Dónde se aplica
En todos los lugares donde un resultado podría quedar expuesto, no solo en el principal:
- El resultado de un nodo con pocas respuestas.
- Un segmento armado con filtros, aunque el nodo entero sí supere el umbral.
- Una categoría dentro de un resultado que en total sí llega.
- Un punto de una serie histórica, que se dibuja como hueco en vez de unirse con una línea.
La regla se aplica también a la tabla completa, no dato por dato. No alcanza con que cada celda visible supere el umbral: si de restar las que se ven se pudiera deducir una que no llega, esa combinación tampoco se publica. Publicar nueve de diez celdas revela la décima.
Por qué el aviso es siempre el mismo
Cuando algo se oculta, el producto dice que no se puede mostrar y no dice cuál de los motivos fue. Es deliberado, y es la parte del diseño que más se malinterpreta como un texto perezoso.
El motivo es información sobre el grupo escondido. «Este segmento tiene menos de N respuestas» y «este segmento se puede deducir del de al lado» dicen cosas distintas sobre cuánta gente hay ahí. Un mensaje distinto por causa reconstruye, en la prosa, exactamente el canal que el umbral cerró en los datos.
Está por encima de los permisos
Esta es la única regla del producto que no tiene excepción por rol. Nadie ve un resultado oculto — ni quien administra la cuenta, ni el titular, ni nosotros.
No es una postura: es la condición de que el instrumento sirva. Una encuesta de clima mide lo que la gente se anima a decir, y eso depende por completo de que la promesa sea verdad en todos los casos y no en casi todos.
Qué podés hacer al respecto
Si te aparecen muchos resultados ocultos, casi siempre es una cuestión de diseño, no un problema técnico:
- Mirá la forma del árbol. Ramas de muy poca gente producen resultados que no se van a poder leer. Ver El árbol organizacional.
- Segmentá más grueso. Cruzar nodo × sexo × edad × antigüedad al mismo tiempo parte la muestra en celdas diminutas. Sacá un eje y el mismo dato aparece.
- Mirá la participación antes que el umbral. A veces el grupo es lo bastante grande y lo que falta son respuestas.