Cómo leer un resultado
Qué mirar primero cuando abrís un estudio terminado, qué significa «aceptable», y las cuatro conclusiones que no se pueden sacar.
Un estudio terminado te entrega un número. La pregunta que sigue es siempre la misma —«¿está bien?»— y no tiene respuesta en abstracto. Esta página es sobre cómo llegar a una que sí sirva.
Qué mirar, en qué orden
1. El índice global, pero solo para ubicarte. Es el número menos accionable de la pantalla: una organización entera promediada no tiene dónde actuar. Sirve para saber si estás en zona cómoda o incómoda, y nada más.
2. Las categorías. Acá empieza lo útil. Una organización rara vez está «mal»: está mal en dos categorías y bien en el resto. Esas dos son el trabajo del año.
3. Las ramas. La misma categoría puede estar sana en la mitad de la empresa y rota en la otra. Si el problema está concentrado, el plan es local y barato; si está repartido parejo, es una política y es caro. Son dos diagnósticos muy distintos y la diferencia se ve acá.
4. La distribución, para las que te preocupan. El promedio esconde la forma. Un 60 puede ser todo el mundo tibio, o media empresa encantada y media furiosa. La segunda es urgente y la primera no, y en el promedio se ven igual.
5. Los segmentos, al final. Cruzar rama con sexo, edad y antigüedad es la herramienta más fina y la que más fácil te deja sin datos publicables. Se usa para confirmar una sospecha, no para explorar a ciegas.
Qué significa «aceptable»
En las tablas y en las distribuciones vas a ver las respuestas agrupadas en aceptables y no aceptables, y un porcentaje de aceptación por pregunta.
«Aceptable» agrupa los valores del lado favorable de la escala. El criterio es el mismo para todas las escalas del producto y no cambia entre estudios, así que el porcentaje de aceptación sí es comparable entre preguntas, entre ramas y a lo largo del tiempo. Es el número más útil de la pantalla cuando querés seguir algo.
Cuál es el corte exacto en cada escala lo podés ver en el producto: la distribución muestra el reparto completo, valor por valor, además del agrupado.
El semáforo
El color de una categoría es una ayuda de lectura, no un juicio. Marca dónde mirar primero cuando hay veinte categorías en pantalla; no significa que rojo sea un incumplimiento ni que verde sea el final del trabajo.
Un rojo en una categoría que a tu organización no le importa este año es menos urgente que un amarillo en la que sí. El semáforo no sabe eso.
El eNPS tiene su propio semáforo
El eNPS no es un porcentaje de 0 a 100 sino una resta que va de −100 a +100, así que no usa los mismos cortes que el resto de la pantalla:
| eNPS | Color |
|---|---|
| +30 o más | Verde |
| de 0 a +29 | Ámbar |
| menos de 0 | Rojo |
Rojo quiere decir que hay más detractores que promotores. Un eNPS de +40 no es comparable con un 40 % de aceptación ni con un índice de 40: son tres números distintos que solo comparten la escala del eje. Ver Tipos de pregunta.
Cuatro conclusiones que no se pueden sacar
«El Clima está seis puntos abajo de la Satisfacción.» No. Se calculan con reglas distintas, así que restarlos describe la diferencia entre dos métodos, no algo de tu empresa. Ver Satisfacción y Clima.
«Esta rama está tres puntos peor que aquella.» Con muestras chicas, tres puntos son ruido. Antes de leer una diferencia como un hallazgo, mirá cuántas respuestas hay de cada lado.
«Bajó porque cambiamos al jefe de área.» El estudio mide estado, no causa. Que dos cosas pasen en el mismo período no las relaciona. Lo que sí podés hacer es usar el resultado para saber a quién preguntarle por qué.
«En el ranking, esta opción se llevó el 40 %.» Las preguntas de ranking son de selección múltiple, así que los conteos suman más que las respuestas. Un porcentaje ahí no es un reparto — por eso el producto no las normaliza al 100 % y las muestra como conteos.
Cuando algo no se puede ver
Si un resultado aparece oculto, no es un error ni un permiso: es el umbral de confidencialidad, y está por encima de todos los roles. Casi siempre se resuelve segmentando más grueso.
Ver Anonimato y N mínimo.
Qué hacer con todo esto
La salida útil de un estudio no es el informe: son dos o tres acciones concretas con dueño, elegidas por la categoría más baja de la rama donde más gente hay.
Lo demás —el resto de las categorías, las ramas medianas, los segmentos interesantes— es material para el año que viene. Un plan que ataca diez cosas a la vez no cambia ninguna, y el próximo estudio lo va a mostrar.